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El que proviene de Balkan, COOH en sevilla

 

Por cuarta vez en Sevilla y de la mano de  Synthetic DrumBass  llega a la Sala Custom el prolífico productor búlgaro Ivan Shopov,  alias COOH,  también conocido por DrumKid,  a.k.a  Balkansky o lo que es lo mismo:  “el que proviene de Balkan”.  Pura energía destructiva que respira de la música y que viene a confirmar que no puede ser otra cosa más que todo un artista.


Antes que nada desde Karytas Crew queremos agradecerte los buenos momentos que hemos disfrutado y compartido desde el otro lado del escenario  y decir que es todo un placer poder disfrutar en vivo de tu música, tu arte y tu compañía, y para comenzar, cuéntanos… en tu infancia, ¿cuál es el primer recuerdo que tienes musicalmente hablando?

Cuando era niño mi abuela solía cantarme las viejas canciones tradicionales búlgaras  y me las enseñaba para que yo cantara con ella. Me encantaba la música desde ya muy pequeño, y lo mismo me pasaba con el arte. Desde los 16 años sé que quiero ser artista. Mi madre es pintora y yo me crié en su estudio rodeado de obras, por lo que comencé a dibujar bastante pronto….así que cuando alguien me preguntaba qué quería ser de mayor yo siempre respondía: pintor, artista.

Y ¿en qué momento supiste que la música sería tu vida?

Si esto cuenta, fue cuando empecé a coleccionar música con mi hermano. Teníamos cerca de 600 cintas de casete llenas de canciones de todo tipo, hits, singles,  canciones comerciales que por aquel entonces, en la Bulgaria comunista, eran bastante difíciles de conseguir.  Más tarde descubrimos el Metal y acumulamos otras tantas cintas más… y tras recopilar tanta música, quise empezar a hacerla yo mismo. Como algunos amigos tocaban la guitarra comencé a tomar lecciones y me puse a tocar el bajo en una banda de Metalcore. Fue entonces cuando supe que la música también me gustaba, no sólo pintar.

Y ¿Cómo fueron tus comienzos? Cuéntanos el momento más duro y el momento más entrañable.

Para mí lo más duro fue comenzar a producir música, ya que no tenía ordenador. Durante los primeros 6 o 7 años de mi carrera como productor no disponía de ordenador propio porque en casa éramos bastante pobres y mi madre no podía comprarme uno, por eso tenía que ir a casa de mis amigos, que producían también, y quienes me motivaban para que continuara haciendo música. Solía producir en varios sitios, aunque yo lo quería era tener mi propio estudio.

La mejor parte vino cuando señalé mi primer track en un sello, fue entonces cuando me di cuenta de que aquello que me propusiera hacer lo hacía bien,  y eso me motivó para seguir trabajando.

A la hora de actuar, ¿qué es lo que te hace falta para sentirte cómodo en el escenario y así poder darlo todo?

Para mí lo más importante es tener buena gente a mi alrededor cuando llego a algún sitio, el calor del recibimiento, la acogida que me dan, ya que si la peña es positiva yo soy igual. Pero tras tantos bolos me siento cómodo con cualquier cosa, pienso siempre en positivo y aunque haya gente chunga o el equipo sea el peor, encuentro la manera de expresar mi música. No necesito mucho, sólo gente que esté ahí y que escuche lo que hago. He actuado para tres personas y otras veces para miles…y sin problemas…me ha gustado siempre.

Con tanto viaje y kilómetro recorrido, repartiendo felicidad y buenos momentos, seguro que habrás tenido alguna que otra historia de esas que superan la ficción. ¿Cuál es tu mejor recuerdo? ¿y el peor?

Uno de los mejores momentos que recuerdo ocurrió en Portugal, mientras pinchando un tema mío bastante conocido, “Duuure” la gente empezó a cantar la melodía más alto que la propia música.  Era la primera vez que alguien se sabía mi música, y ver a toda esa gente ahí, delante de mí y cantando conmigo…wow!  fue increíble.

Y la peor historia es en realidad una situación anecdótica, aunque en aquel entonces me pareció de todo menos gracioso. En un directo al que fui en Alemania con un colectivo que normalmente solía montar fiestas de Liquid y Neurofunk,  estaba poniendo temas un poco más pesados  cuando  algunas  personas  se acercan al set y me dicen: “colega pon algo diferente, ¿qué es esto? desde luego no es música”… cosa que me jodió bastante. Así que me fui por ahí a tomar un poco el aire y por el camino un tipo se me acercó y me golpeó en la cara…mi cerveza voló por los aires, la gente se dio cuenta de lo que pasaba…y yo me quedé en plan… ¡¿qué coño es esto?!, a lo que el tipo me respondió que había sido el peor Drum and Bass que había escuchado nunca… Fue una situación muy desagradable aunque tiempo después en otras fiestas me lo volví a encontrar y se disculpó diciendo que estaba borracho y bla bla bla…

 

Cuando produces ¿como lo haces? Cuéntanos un poco tus rutinas, manías, y el hábitat natural donde se desarrolla.

Ésta es buena. Comencé a producir bastante pronto, estando aún en el colegio. He crecido en un pueblo en los Balcanes llamado Troyan, y hasta los 19 años he vivido rodeado de montañas, por lo que soy un “chico de montaña”.  Así que esa fue mi principal inspiración cuando me mudé a Sofía, la capital, donde descubrí realmente de dónde vengo. Las montañas son las raíces de mi música, también del proyecto Balkansky, que propone la mezcla del folklore búlgaro con la música electrónica. “Balkansky” quiere decir en búlgaro “aquél que viene de Balkan”, y Balkan es la montaña donde yo crecí, así que esa es la imagen que tengo en mis ojos cuando quiero crear.

En cuanto a mis rutinas a la hora de producir, me gusta liarme un canutito y producir un poco colocado. No fumo siempre, sólo cuando estoy delante del ordenador porque necesito estar 10 centímetros por encima de la realidad, justo para conseguir estar  en otro plano. Además procuro tener el estudio muy ordenado, ya que es parte de mi visión el que “todo esté  en su lugar correcto”, como me pasa con la música, algunas veces…

Y tal y como está el panorama actual en el mundo de la música ¿ves luz al final del túnel?

Oh…nunca he entendido la música como un túnel, para mi hay multitud de posibilidades. He tenido siempre esa esperanza y he visto como la gente cambia la música en pocos años, así que no se trata de un túnel, sino de varios caminos…Hace 5 años no había Dubstep y ahora está en todas partes, o por ejemplo el Drum&Bass no existía hace 20 años. Con el tiempo todo va tomando su lugar y me emociona conocer lo que el futuro nos depara.

¿Cómo crees que será la evolución natural de la industria musical?

Por supuesto todo está cambiando y evolucionando en la actualidad, comenzando por Beethoven y aquellos músicos clásicos que no disponían de tecnologías y cuyo modo de expresión era tocar el piano o escribir una pieza, hasta nuestros días en los que todo el mundo puede coger un ordenador o un iPhone y hacer lo mismo, producir música,  crear ideas. Yo ahora produzco mis temas en los aviones, y poco tiempo atrás eso era imposible. Este rápido desarrollo hará crecer  a la industria musical en el futuro próximo. Y  multimedia es el nuevo concepto.

En estos momentos ¿en qué proyectos estás inmerso y cuáles tienes en mente para el futuro?

Yo suelo emprender nuevos proyectos casi todos los meses… pero creo que el futuro es Balkansky, porque he puesto en esta música parte de mi corazón y de mis raíces…. y estoy seguro de que si muestras tu verdadero “Yo” a la gente, ésta te apreciará mucho más que si te inventas un nombre estúpido para hacer cualquier cosa, es decir, que tras conquistar la técnica de lo que haces es cuando puedes crear toda la música y que la gente te preste verdadera atención, y así me siento en estos momentos, Balkansky muestra lo que realmente quiero después de haber tenido al público enfocado en mi trabajo.

Desde Karytas Crew solo nos queda darte las gracias por colaborar con nosotros y si quieres añadir algo más, este es tu momento…

Gracias a vosotros, y hablando de mi futuro, me gustaría nombrar el Artbook que he hecho, porque es el tipo de proyectos que quiero seguir haciendo en adelante. Se trata de arte fusionado con música, por lo que están mis grabaciones junto con imágenes dibujadas por mí. Seguiré por este camino en lo sucesivo e incluso haciéndolo un poco más complicado, a lo multimedia, con videos de mis canciones, más dibujos, etc… Este Artbook es justo el principio, un libro con todos mis cuadros  y un CD con mi música dentro, así que es un álbum musical con imágenes… o un libro con CD, puedes elegir según te interese el arte, la música o ambas… Es sólo un producto.

 

 

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